Cuantas veces hemos oído que con un “cafetito” antes de las salidas BTT quemamos más grasas y mejora nuestro rendimiento. De hecho incluso hay hoy en día complementos nutricionales que incorporan la cafeína.

Eso resulta lógico pues es conocido por todos que la cafeína actúa como estimulante en nuestro día a día. Lo que no está tan claro es si ese efecto es beneficioso antes de realizar algún ejercicio físico.

Habitualmente, independientemente de las características de cada individuo, se considera que una dosis de entre 4-8 mg/kg (sobre el peso corporal) de cafeína tiene un efecto positivo para la práctica deportiva.

En esta situación los beneficios de la cafeína están vinculados principalmente a que:

 1. Ayuda a eliminar grasas pues estimula la adrenalina inhibiendo la liberación de insulina y por tanto facilita que el cuerpo utilice las grasas acumuladas como combustible.

2. Eleva nuestro límite de trabajo muscular pues moviliza internamente el calcio y el potasio de nuestro cuerpo contribuyendo a la contracción muscular.

3. Acelera nuestro pulso incrementando el consumo máximo de oxigeno.

4. Mejora nuestra concentración, reduciendo la percepción de esfuerzo y por tanto mejorando nuestra resistencia.

Por todo ello se considera que la cafeína en las dosis antes mencionadas tiene efectos beneficiosos en esfuerzos deportivos tanto cortos como medios, y con intensidades altas.

 Por contra, en pruebas de larga duración se desaconseja su uso, pues la cafeína aumentar el flujo sanguíneo en los riñones al dilatar los vasos capilares, lo que incrementa la circulación de agua en los túbulos renales. Eso se traduce en una mayor predisposición a deshidratarnos.

A partir de aquí cada uno elige.